Estados Unidos y China buscan mantener una tregua comercial que evita una nueva escalada arancelaria mientras la guerra en Irán añade presión sobre la economía mundial.

  • Las conversaciones previstas entre el secretario del Tesoro, Scott Bessent, y el viceprimer ministro chino He Lifeng servirán además para preparar el encuentro entre Donald Trump y Xi Jinping.

Por qué importa: una ruptura podría afectar cadenas de suministro, costos empresariales y eventualmente precios de productos vendidos en Estados Unidos.

La tregua comercial entre EE.UU. y China frenó la escalada, pero los aranceles continúan

La tregua acordada en Busan en octubre de 2025, según el reporte de EFE, redujo algunas barreras comerciales después de meses de fuertes represalias entre Washington y Pekín.

Estados Unidos redujo del 20% al 10% los aranceles relacionados con el fentanilo, mientras China suspendió temporalmente parte de sus gravámenes adicionales.

Sin embargo, el conflicto comercial está lejos de desaparecer: China continúa soportando la tasa arancelaria efectiva más elevada entre los principales socios estadounidenses.

En julio alcanzaba 22.8%, frente al promedio estadounidense de 6.7%, según el Penn Wharton Budget Model, con datos de la USITC.

aranceles, Trump y Xi Jinping
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Irán agrega otro riesgo para precios y economía

El calendario añade presión: la tregua comercial vence el 10 de noviembre, por lo que ambos gobiernos necesitan decidir si prolongan los alivios existentes.

  • Una escalada tendría consecuencias particularmente sensibles ahora porque la guerra en Irán ya representa otra fuente de incertidumbre para energía y comercio internacional.
  • Aranceles más altos encarecen las importaciones directamente afectadas, aunque cuánto termina trasladándose al consumidor depende de empresas, proveedores, sustitución de productos y demanda.

Evitar otro choque comercial podría, por tanto, reducir un riesgo adicional para precios y cadenas de suministro en un escenario económico ya condicionado por tensiones geopolíticas.

La inteligencia artificial entra en la negociación

La disputa también está cambiando: ya no gira solamente alrededor de mercancías. Inteligencia artificial, semiconductores y tecnología avanzada son ahora piezas centrales de la relación.

  • Bessent dijo a Axios que Washington está dispuesto a conversar con China sobre los “riesgos compartidos” de la IA durante los contactos de este fin de semana.

El desafío es enorme: Estados Unidos busca conservar su liderazgo tecnológico mientras considera que frenar unilateralmente el desarrollo podría permitir que China avance más rápidamente.

Eso convierte la IA simultáneamente en terreno de competencia y posible cooperación entre dos potencias que buscan evitar una división tecnológica todavía mayor.

Tierras raras: la poderosa carta de China

Las tierras raras representan otro punto crítico porque son necesarias para sectores como automóviles, semiconductores, defensa, energías limpias y tecnologías avanzadas.

China utilizó controles de exportación durante la escalada de 2025 y, aunque la tregua suspendió parcialmente algunas restricciones, conserva esa herramienta negociadora.

Washington también exige avances en compromisos relacionados con productos agrícolas estadounidenses y tierras raras, asuntos planteados previamente por Bessent ante He.

  • El encuentro Trump-Xi puede determinar cuánto dura esta calma. No se trata de terminar la rivalidad, sino de evitar que aranceles, tecnología y geopolítica abran otro frente económico.