La economía de Estados Unidos siguió creciendo durante el segundo trimestre de 2026, pero los nuevos datos oficiales muestran que ese avance todavía no se traduce en un alivio claro para el bolsillo de los trabajadores.

Por qué importa: La economía sigue avanzando y los consumidores continúan gastando. Sin embargo, los salarios no están logrando superar el aumento de los precios, lo que limita cuánto puede comprar realmente una familia con su sueldo.

Los salarios suben, pero los precios aumentan más

El salario promedio de los trabajadores del sector privado llegó a $37.62 por hora en julio, frente a $36.47 un año antes. Esto representa un aumento de 3.2% en 12 meses, según la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS).

  • El problema aparece cuando se compara ese aumento con el costo de vida.

Los precios al consumidor aumentaron 3.4% durante el mismo periodo, ligeramente por encima del crecimiento de los salarios.

En términos sencillos: el trabajador promedio recibió más dólares por hora, pero esos dólares también compraron menos debido al aumento de precios.

El propio BLS calcula ese efecto. Después de tomar en cuenta la inflación, el salario real por hora cayó 0.2% frente a julio de 2025.

poder adquisitivo de los trabajadores
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Más ingresos no significaron mayor poder de compra

El informe publicado este miércoles por el BEA ofrece otra señal de esa presión.

Los ingresos personales aumentaron 0.4% en julio, impulsados principalmente por mayores remuneraciones, beneficios del gobierno e ingresos provenientes de activos. El dinero disponible después de impuestos también aumentó 0.5%.

  • Pero después de considerar el aumento de los precios, el ingreso disponible real prácticamente no cambió durante el mes.

Eso ayuda a explicar una situación que muchas familias pueden reconocer: recibir algo más de dinero no necesariamente permite comprar más cuando los precios también están aumentando.

Salud, vivienda y servicios absorben más gasto de las familias

Los estadounidenses continuaron gastando en julio, pero los datos muestran diferencias importantes sobre hacia dónde fue ese dinero.

El gasto de los consumidores aumentó $36,300 millones, según el BEA.

  • Detrás de ese resultado hubo un aumento de $86,200 millones en servicios, parcialmente compensado por una reducción de $49,900 millones en bienes.
  • Entre los servicios que registraron aumentos estuvieron: servicios financieros y seguros, salud, además de vivienda y servicios públicos, según el desglose publicado por la agencia.

Al mismo tiempo, hubo reducciones en categorías como gasolina y otros productos energéticos, vehículos, muebles y artículos recreativos.

Esto significa que el gasto no está aumentando de la misma manera en todo. Una parte importante se está desplazando hacia servicios, incluidos algunos relacionados con necesidades habituales de los hogares.

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La economía crece, pero salarios pierden contra la inflación y el bolsillo sigue ajustado

El consumo también ayudó a que la economía estadounidense creciera durante el segundo trimestre. El BEA señaló que el gasto de los consumidores, las exportaciones y la inversión impulsaron el PIB, mientras el gasto del gobierno disminuyó.

Los datos, por tanto, muestran dos realidades al mismo tiempo.

  • Estados Unidos continúa creciendo y los hogares siguen gastando, pero los precios avanzaron más rápido que los salarios durante el último año.
  • Para las familias, esa diferencia es la que finalmente importa: no solamente cuánto aumenta el sueldo, sino cuánto pueden comprar con ese dinero después de pagar vivienda, salud, alimentos y otros gastos cotidianos.