• Ketamina reduce síntomas depresivos
  • Ensayo incluyó 68 pacientes
  • Beneficio requiere más estudios

Las personas con depresión bipolar resistente al tratamiento podrían contar en el futuro con otra alternativa para controlar síntomas que persisten pese al uso de medicamentos convencionales.

Un nuevo ensayo clínico encontró que varias infusiones intravenosas de ketamina en dosis bajas lograron reducir significativamente los síntomas depresivos en algunos pacientes con trastorno bipolar tipo I o II.

Los resultados, publicados en JAMA Psychiatry y divulgados por Medical Xpress y Medscape, son especialmente relevantes porque existía preocupación de que la ketamina pudiera provocar episodios de manía, hipomanía o psicosis en personas con trastorno bipolar.

Sin embargo, los investigadores advierten que se trata de un estudio relativamente pequeño y de corta duración, por lo que todavía faltan respuestas sobre la seguridad y eficacia del tratamiento a largo plazo.

¿Qué descubrieron los investigadores sobre la ketamina?

ketamina, pastillas, bipolar, trastorno,
FOTO: Shutterstock

El ensayo Ket-BD incluyó a 68 adultos con depresión bipolar moderada o grave resistente al tratamiento, quienes habían probado al menos dos terapias farmacológicas basadas en evidencia sin obtener resultados suficientes.

Los participantes tenían un historial particularmente complejo: habían utilizado un promedio de aproximadamente 11 medicamentos durante su vida y seis durante el episodio depresivo actual, según los datos citados por Medscape.

Todos continuaron tomando dosis estables de al menos un estabilizador del ánimo o un antipsicótico mientras participaron en la investigación.

Durante dos semanas recibieron cuatro infusiones intravenosas de 40 minutos de ketamina o midazolam, un sedante utilizado como tratamiento de comparación.

Los resultados mostraron una diferencia importante:

  • 35% de quienes recibieron ketamina redujeron sus síntomas depresivos al menos a la mitad.
  • Cerca de 12% logró esa respuesta con midazolam.
  • La remisión alcanzó 17.6% con ketamina frente a 8.8% con el tratamiento de comparación.
  • Al día 14, la puntuación de depresión fue 7.3 puntos menor en el grupo de ketamina.

La diferencia superó los 3.6 puntos que los investigadores habían establecido previamente como el mínimo necesario para considerar clínicamente importante el resultado.

Un resultado llama especialmente la atención

Una de las principales preocupaciones sobre el uso de ketamina en personas con trastorno bipolar es la posibilidad de desencadenar manía, hipomanía o síntomas psicóticos.

Durante este ensayo no se registraron casos de manía, hipomanía o psicosis relacionados con el tratamiento, ni intentos de suicidio.

Un paciente de cada grupo presentó características mixtas, es decir, algunos síntomas hipomaníacos sin cumplir los criterios clínicos para diagnosticar hipomanía.

Esto no significa, sin embargo, que pueda descartarse el riesgo.

John Krystal, presidente del Departamento de Psiquiatría de la Escuela de Medicina de Yale y quien no participó en la investigación, advirtió a Medscape que 34 pacientes por grupo son insuficientes para establecer definitivamente la seguridad de la ketamina en esta población.

Además, todos los participantes continuaban utilizando estabilizadores del ánimo o antipsicóticos, algo que pudo contribuir a reducir el riesgo de desarrollar manía.

¿El efecto de la ketamina es permanente?

Aquí aparece una de las principales limitaciones del tratamiento observado.

La ventaja antidepresiva de la ketamina permaneció aproximadamente una semana después de la última infusión, pero posteriormente los síntomas comenzaron a regresar progresivamente.

Los efectos adversos se concentraron principalmente en los días de las infusiones y los pacientes tratados con ketamina experimentaron más episodios de disociación durante su administración.

Por eso, el siguiente gran interrogante consiste en determinar cómo mantener la mejoría obtenida inicialmente.

El equipo dirigido por el psiquiatra Joshua Rosenblat, de University Health Network y la Universidad de Toronto, considera necesarios ensayos más grandes y estudios que evalúen tratamientos de mantenimiento o posibles dosis de refuerzo.

¿Qué significa el estudio para los pacientes?

ketamina, dolor, pastillas, trastorno, bipolar
FOTO: Referencial recreada con IA

Los resultados ofrecen una señal prometedora, pero todavía preliminar, para personas cuya depresión bipolar no mejora suficientemente con los tratamientos disponibles.

Steve Strakowski, profesor de psiquiatría de Indiana University School of Medicine y ajeno al estudio, señaló además que será necesario investigar por separado a pacientes con trastorno bipolar I y II, debido a las diferencias entre ambas condiciones.

La ketamina utilizada en este ensayo fue administrada por vía intravenosa, en dosis controladas y dentro de un entorno clínico, mientras los participantes permanecían bajo otros tratamientos psiquiátricos.

Este estudio no significa que una persona con trastorno bipolar deba utilizar ketamina por cuenta propia ni suspender sus medicamentos actuales.

Cualquier tratamiento de este tipo requiere evaluación, prescripción y vigilancia de profesionales de salud especializados.

La investigación abre una posible nueva vía contra una de las formas más difíciles de tratar de la depresión bipolar, pero la pregunta fundamental sigue pendiente: cómo conseguir que esa mejoría sea segura y se mantenga en el tiempo.

Advertencia: Esta información tiene fines exclusivamente informativos y educativos. No sustituye el diagnóstico, tratamiento ni la orientación de un profesional de la salud. La ketamina debe administrarse únicamente bajo supervisión médica y no debe utilizarse por cuenta propia.

Te Puede Interesar: FDA aprueba nueva píldora contra el cáncer de mama avanzado: ¿quiénes podrán recibirla?

FUENTE: JAMA Psychiatry / Medical Xpress /Medscape Medical News /Medical Dialogues