• Centro de ICE en Nueva Jersey
  • Demanda federal en marcha
  • Protestas en Roxbury Township

La propuesta para transformar un enorme almacén en Roxbury en un centro de detención migratoria ha encendido un intenso debate en Nueva Jersey.

El plan del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) contempla adaptar la instalación para albergar hasta 1,500 personas.

La iniciativa ha generado oposición inmediata por parte de la gobernadora demócrata Mikie Sherrill.

Mientras el proyecto avanza a nivel federal, crecen las tensiones entre el estado y Washington.

Gobernadora cuestiona impacto en seguridad y comunidad

Centro de ICE en Nueva Jersey
Centro de ICE en Nueva Jersey desata controversia política-Foto: Agencia ICE

Sherrill expresó su rechazo al considerar que la infraestructura local no está preparada para un centro de esa magnitud. La mandataria señaló inquietudes sobre seguridad pública tras recientes operativos federales en Newark que terminaron en un choque múltiple.

También advirtió sobre el impacto ambiental, el tráfico y la presión sobre los recursos municipales de Roxbury Township. En una carta enviada a la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, Kristi Noem, cuestionó la falta de transparencia sobre los planes oficiales.

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La gobernadora sostuvo además que le preocupa el bienestar y los derechos de las personas que podrían ser detenidas en el lugar. Aseguró que el estado utilizará todas las herramientas legales disponibles para proteger a la comunidad.

Sherrill firmó el 11 de febrero una orden ejecutiva que limita el uso de territorios estatales para operaciones federales de inmigración civil. Según explicó en su momento, la medida busca impedir que las fuerzas del orden se conviertan en instrumentos que generen miedo en la población.

Protestas y respaldo local contra el proyecto

El debate no se limita al ámbito político, ya que cientos de residentes han participado en reuniones y manifestaciones. Gran parte de la comunidad rechaza que el almacén de 470,000 pies cuadrados sea convertido en un centro de detención.

El senador demócrata Andy Kim ha visitado el sitio y se ha reunido con autoridades locales para expresar su oposición. Kim subrayó que el edificio equivale a más de ocho campos de fútbol y está situado en una zona residencial.

Asimismo, el legislador destacó que incluso en una ciudad con liderazgo republicano existe resistencia al proyecto. Vecinos han argumentado que la discusión va más allá del estatus migratorio y se centra en la dimensión humana del asunto.

La magnitud del centro previsto lo convertiría en uno de los más grandes del estado. Dicha controversia ha unido a sectores diversos que coinciden en su preocupación por el impacto comunitario.

Demanda federal intensifica el enfrentamiento

En paralelo, el Departamento de Justicia presentó una demanda contra Nueva Jersey y la gobernadora. El gobierno federal sostiene que la Orden Ejecutiva N.º 12 interfiere con la aplicación de las leyes migratorias.

La fiscal general Pamela Bondi afirmó que los estados no pueden obstaculizar los esfuerzos federales para detener y expulsar a inmigrantes indocumentados. Desde la perspectiva federal, las políticas estatales calificadas como “santuario” no deberían prevalecer sobre la autoridad nacional.

Sherrill, quien asumió el cargo recientemente, también ha alentado a los residentes a monitorear la actividad de ICE. Como parte de esa iniciativa, el estado habilitó un portal para que los ciudadanos suban videos de interacciones con agentes federales.

Esa acción fue señalada en la demanda del DOJ como otro ejemplo de interferencia. El futuro del centro de detención en Roxbury ahora depende no solo de decisiones administrativas, sino también de una batalla legal que podría redefinir el equilibrio entre autoridad estatal y federal en materia migratoria, según ‘El Diario NY‘ y ‘PBS‘.