Canadá activó este martes aranceles de represalia sobre unos $20,000 millones en productos estadounidenses, en una escalada comercial que amenaza con encarecer mercancías y afectar ventas y empleos a ambos lados de la frontera.

Las tarifas, que van del 15% al 50%, responden a los gravámenes del 50% impuestos por el presidente Donald Trump a productos canadienses tras el fracaso de las negociaciones comerciales, según EFE.

Por qué importa: la disputa ya no se limita a decisiones entre gobiernos. Empresas estadounidenses podrían perder competitividad en Canadá, mientras consumidores canadienses enfrentan precios más altos.

Aranceles de hasta 50% golpean productos de EEUU

Las represalias alcanzan importaciones estadounidenses valoradas en 27,600 millones de dólares canadienses, equivalentes a unos $20,000 millones.

  • Entre los productos afectados aparecen: acero, aluminio, electrodomésticos, muebles, herramientas, electrónica, cosméticos y alimentos.
  • La leche y nata enfrentan aranceles del 50%, los quesos frescos un 25% y numerosos productos de acero y aluminio otro 50%.

El primer ministro Mark Carney reconoció que las contramedidas podrían elevar algunos precios y reducir las opciones de los consumidores canadienses, pero defendió la respuesta “dólar por dólar”.

Para los fabricantes estadounidenses, el riesgo es diferente: mayores costos de importación pueden hacer sus productos menos competitivos en Canadá y presionar sus ventas.

amenaza de Trump a Bombardier
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Trump amenaza a Bombardier y surge resistencia republicana por empleos en EE.UU.

Horas antes de comenzar los nuevos aranceles, Trump abrió otro frente al exigir en Truth Social que Bombardier deje de vender aviones en Estados Unidos.

  • “¡NO MÁS VENTAS DE BOMBARDIER EN ESTADOS UNIDOS!”, escribió Trump, quien acusó a Canadá de bloquear compañías estadounidenses y exigió que la fabricante produzca en EEUU si quiere acceder a su mercado.

La amenaza, sin embargo, provocó resistencia dentro del propio Partido Republicano.

Según NBC News, el senador republicano Jerry Moran, de Kansas, salió en defensa de Bombardier. La compañía tiene su sede estadounidense en ese estado y asegura emplear alrededor de 3,500 trabajadores en EEUU, además de mantener más de 20 instalaciones.

El episodio expone una paradoja de la escalada: una medida destinada a presionar a una compañía canadiense podría terminar afectando operaciones y empleos estadounidenses.

Canadá prepara miles de millones para enfrentar el golpe

Ottawa también anunció 7,500 millones de dólares canadienses en ayudas para trabajadores y empresas perjudicados por la disputa.

Mientras tanto, no hubo contactos de última hora para evitar los nuevos aranceles y las negociaciones formales permanecen suspendidas desde el 21 de agosto.

  • Carney asegura que Canadá está dispuesto a regresar a la mesa cuando Washington adopte una actitud “seria”.

La combinación de aranceles, represalias y amenazas empresariales aumenta así el riesgo de que el costo de la disputa termine extendiéndose desde las fronteras hasta empresas, trabajadores y consumidores.