• Pentágono evalúa despliegue prolongado
  • Guardia Nacional genera polémica
  • Debate por militarización urbana

El Pentágono evalúa mantener la presencia de la Guardia Nacional en Washington hasta el final del segundo mandato del presidente Donald Trump.

La propuesta contempla extender el despliegue hasta el 20 de enero de 2029.

El plan aún espera la ratificación del secretario de Guerra, Pete Hegseth.

Por qué importa: La medida prolongaría una presencia militar en la capital que ya ha generado tensiones políticas y cuestionamientos legales.

Guardia Nacional en Washington bajo evaluación prolongada

La iniciativa busca mantener tropas de la Guardia Nacional en Washington durante varios años más.

Actualmente, unos 2.900 miembros están desplegados en la ciudad, según ABC 7.

El despliegue comenzó en agosto como parte de una estrategia contra la criminalidad.

Trump ha defendido la medida como un éxito en la reducción de la violencia.

Sin embargo, los datos oficiales ya mostraban una tendencia a la baja antes del despliegue.

La extensión del plan dependerá de la aprobación final del secretario de Guerra.

¿Qué obstáculos enfrenta la propuesta?

La presencia militar ha sido rechazada por autoridades demócratas de Washington.

Funcionarios locales consideran innecesaria la intervención de la Guardia Nacional.

En noviembre, una jueza ordenó poner fin al despliegue al considerarlo ilegal.

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Esa orden fue suspendida tras una apelación del Gobierno federal.

El litigio continúa en los tribunales, sin una resolución definitiva.

El caso mantiene abierto el debate sobre los límites del uso militar en ciudades.

¿Por qué genera controversia?

El despliegue ha alimentado críticas sobre la militarización de espacios urbanos.

Especialmente en ciudades gobernadas por la oposición demócrata.

También existen dudas sobre el uso de la Guardia Nacional como herramienta de seguridad pública.

El costo del operativo es otro punto de debate.

En noviembre, un incidente aumentó la tensión en torno al despliegue.

Una persona mató a tiros a una integrante de la Guardia Nacional.

Otro reservista resultó herido durante el ataque.

Ambos patrullaban cerca de una estación de metro próxima a la Casa Blanca.

El caso intensificó las preocupaciones sobre riesgos para los propios militares.

Además, Trump intentó replicar el despliegue en otras ciudades.

Ordenó presencia en Los Ángeles y Chicago.

También buscó implementarlo en Portland.

Sin embargo, los tribunales frenaron estas iniciativas.

Las cortes determinaron que no existía justificación suficiente.