• Republicanos disputan elección 2020
  • Buscan gobernaciones clave
  • Debate sobre seguridad electoral

La disputa sobre las elecciones presidenciales de 2020 sigue teniendo repercusiones en la política estadounidense.

Varios republicanos que cuestionaron o rechazaron la victoria electoral de Joe Biden ahora buscan convertirse en gobernadores de estados políticamente competitivos.

Si resultan electos, tendrían influencia sobre la administración electoral en sus respectivas entidades, un tema que continúa generando debate entre conservadores y defensores de los derechos electorales.

Por qué importa: Los gobernadores desempeñan un papel relevante en la supervisión de procesos estatales, incluyendo aspectos relacionados con la organización y administración de elecciones.

Candidatos con antecedentes de cuestionar las elecciónes del 2020

Entre los aspirantes se encuentra Andy Biggs, representante de Arizona.

Biggs impugnó la derrota del presidente Donald Trump en las elecciones de 2020.

Lo hizo pese a que él mismo obtuvo la reelección en las mismas urnas donde se desarrolló la contienda presidencial.

Otro caso es el de Burt Jones, actual vicegobernador de Georgia.

Jones fue uno de los electores suplentes de Trump durante el intento de revertir los resultados electorales en Georgia tras los comicios de 2020.

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También destaca Tom Tiffany, representante federal por Wisconsin.

Después del ataque al Capitolio del 6 de enero de 2021, Tiffany votó en contra de certificar las victorias de Joe Biden en el Colegio Electoral en Arizona y Pensilvania.

Posteriormente afirmó que también se habría opuesto a los votos electorales de Wisconsin si hubiera tenido la oportunidad.

Estos candidatos forman parte de un grupo más amplio de republicanos que rechazaron la victoria de Biden y ahora buscan cargos ejecutivos estatales.

El debate sobre la seguridad electoral continúa

Los sectores conservadores sostienen que estos candidatos podrían contribuir a fortalecer la seguridad electoral.

Argumentan que tendrían capacidad para responder de forma rápida y firme ante posibles problemas en futuras elecciones.

Entre las prioridades mencionadas se encuentra impedir que personas sin ciudadanía estadounidense participen en los procesos electorales.

Hans von Spakovsky, exfuncionario del Departamento de Justicia y especialista en integridad electoral del grupo conservador Advancing American Freedom, señaló a USA TODAY que los gobernadores pueden desempeñar un papel importante en esta materia.

Según explicó, podrían trabajar junto con las legislaturas estatales para aprobar versiones locales de la Ley SAVE.

La iniciativa, respaldada por Trump en el Congreso, contempla requisitos más estrictos de identificación de votantes y pruebas de ciudadanía.

Sin embargo, los datos citados en el debate muestran que los casos comprobados de fraude electoral intencional son poco frecuentes.

La conservadora Heritage Foundation identificó alrededor de 1,500 casos a lo largo de varias décadas de elecciones.

Ese total corresponde a un periodo en el que se emitieron más de mil millones de votos en todo el país.

Organizaciones advierten sobre riesgos para futuras elecciones

Activistas y organizaciones dedicadas a los derechos electorales consideran que la principal amenaza no proviene del fraude electoral.

Sostienen que el riesgo radica en funcionarios que cuestionaron, impugnaron o intentaron revertir los resultados de 2020.

Según estos grupos, dichos actores podrían utilizar mecanismos gubernamentales para influir en futuras elecciones.

David Becker, fundador y director ejecutivo del Centro para la Innovación e Investigación Electoral, afirmó que los resultados de 2020 fueron ampliamente revisados.

“Sabemos quién ganó las elecciones de 2020. Probablemente sean las elecciones más escrutadas de la historia mundial”, declaró.

Becker añadió que debería preocupar a los votantes la posibilidad de que algunos candidatos mantengan posiciones alejadas de los resultados certificados.

En las elecciones de 2020, Biden ganó el voto popular por más de siete millones de sufragios.

También obtuvo la victoria en el Colegio Electoral por 306 votos frente a 232.

Trump y sus aliados presentaron más de 60 demandas para impugnar los resultados.

Sin embargo, no lograron revertir el resultado en ningún estado.

Mientras tanto, el grupo States United Action continúa monitoreando a candidatos que rechazan los resultados de 2020 y buscan cargos estatales o federales.

Según sus datos más recientes, estos aspirantes aparecen en las boletas electorales de al menos la mitad de los estados del país.

Algunos han mantenido un respaldo constante a las afirmaciones de Trump sobre las elecciones.

Otros, según Becker, han mostrado posiciones más ambiguas o contradictorias entre sus declaraciones públicas y privadas.