• El Niño llegará pronto
  • Huracanes cambiarían de intensidad
  • NOAA alerta por clima

La posible llegada de un fenómeno de El Niño “muy fuerte” ya encendió las alertas entre meteorólogos y expertos climáticos, especialmente por el impacto que podría tener en plena temporada de huracanes de 2026.

Nuevos pronósticos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) advierten que este patrón climático podría modificar drásticamente la actividad ciclónica tanto en el Atlántico como en el Pacífico durante los próximos meses.

Por qué es importante : El Niño es uno de los fenómenos climáticos más influyentes del planeta y tiene la capacidad de alterar temperaturas, lluvias, sequías y temporadas de tormentas en distintas regiones del mundo. En Estados Unidos, sus efectos pueden sentirse desde las costas del Golfo hasta Hawái.

NOAA advierte sobre la llegada inminente de El Niño

De acuerdo con un pronóstico publicado el 14 de mayo por científicos del Centro de Predicción Climática de la NOAA, El Niño podría desarrollarse “pronto” y alcanzar niveles “muy fuertes” hacia finales de este año.

La agencia explicó que existe un 82% de probabilidad de que el fenómeno aparezca en los próximos dos o tres meses y un 96% de probabilidad de que continúe durante el invierno del hemisferio norte entre diciembre de 2026 y febrero de 2027.

Este escenario preocupa a especialistas debido a la enorme influencia de El Niño sobre el comportamiento climático global, especialmente en la formación de huracanes.

“En pocas palabras, El Niño favorece una actividad de huracanes más intensa en las cuencas del Pacífico central y oriental, y la suprime en la cuenca del Atlántico”, explicó la NOAA en un informe oficial.

El Atlántico podría ver menos tormentas, pero el riesgo sigue presente

Uno de los principales efectos de El Niño es el aumento de la cizalladura del viento en el Atlántico, un fenómeno atmosférico que dificulta la formación de tormentas tropicales y huracanes.

Eso podría representar un alivio para residentes de la Costa del Golfo y la Costa Este de Estados Unidos.

Sin embargo, los expertos recuerdan que una temporada menos activa no significa necesariamente una temporada segura.

Los meteorólogos insisten en que “solo se necesita uno” para convertir cualquier temporada en una catástrofe.

Mientras tanto, en el océano Pacífico ocurre el efecto contrario: la cizalladura disminuye y favorece el desarrollo de ciclones más fuertes y frecuentes.

Hawái y el Pacífico podrían enfrentar una temporada más activa

La NOAA advirtió que El Niño suele intensificar la actividad ciclónica en el Pacífico central y oriental, aunque aclaró que la mayoría de las tormentas no llegan a tocar tierra.

Según la agencia, apenas una cuarta parte de los huracanes y tormentas tropicales del Pacífico oriental llegan a impactar alguna zona terrestre, ya que la mayoría se desplaza hacia el oeste y permanece en mar abierto.

Aun así, Hawái aparece entre las regiones que podrían enfrentar mayores riesgos durante un evento fuerte de El Niño.

“El Pacífico central suele tener años muy activos durante El Niño, pero la ciencia aún no permite hacer predicciones específicas sobre los impactos de una sola fase del ENSO”, explicó Matthew Rosencrans, principal pronosticador estacional de huracanes de la NOAA.

El especialista agregó que “los impactos tropicales en el suroeste suelen provenir de oleadas de humedad hacia el Golfo de California o la costa oeste”.

El Niño también podría influir en temperaturas y lluvias extremas

 

Más allá de los huracanes, El Niño tiene efectos directos sobre las temperaturas globales y los patrones de lluvia en distintas partes del mundo.

La Organización Meteorológica Mundial recordó recientemente que el fenómeno contribuyó a que 2024 se convirtiera en el año más cálido jamás registrado.

“Así, 2024 fue el año más caluroso jamás registrado debido a la combinación del poderoso El Niño de 2023-2024 y el cambio climático provocado por las emisiones de gases de efecto invernadero”, señaló la organización.

Además, El Niño suele asociarse con más lluvias en el sur de Estados Unidos, partes de Sudamérica, el Cuerno de África y Asia central, mientras regiones como Australia, Indonesia y partes del sur de Asia pueden experimentar sequías severas.

Expertos reconocen incertidumbre sobre la intensidad final del fenómeno

Aunque los modelos actuales apuntan a un evento fuerte, NOAA reconoció que todavía existe incertidumbre sobre la intensidad definitiva de El Niño en 2026.

“Existe una probabilidad de dos entre tres de que se registre un El Niño ‘fuerte’ o ‘muy fuerte’ durante la temporada de noviembre de 2026 a enero de 2027”, dijo Michelle L’Heureux, científica física y líder del equipo ENSO de la NOAA.

La experta añadió: “Hay que tener en cuenta que esta es nuestra mejor estimación con la información disponible actualmente, pero las probabilidades cambiarán en los próximos meses dependiendo de cómo evolucione El Niño”.

Lo que recomiendan expertos ante una posible temporada extrema

Ante la posible llegada de un El Niño fuerte y sus efectos sobre huracanes, lluvias intensas y temperaturas extremas, especialistas recomiendan a las familias mantenerse informadas y preparar planes de emergencia con anticipación.

  • Revisar suministros básicos
  • Preparar plan familiar
  • Identificar rutas de evacuación
  • Seguir pronósticos oficiales
  • Proteger documentos importantes
  • Verificar pólizas de seguro
  • Tener agua y alimentos
  • Contar con medicamentos esenciales
  • Mantener teléfonos cargados
  • Estar atentos a alertas meteorológicas

Aunque todavía existe incertidumbre sobre la intensidad final del fenómeno, meteorólogos advierten que las condiciones podrían cambiar rápidamente conforme avance la temporada ciclónica de 2026.

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FUENTE: USA TODAY