Crónica: Salen a la luz los detalles de una horrenda muerte

- Crónica: Salen a la luz los detalles de una horrenda muerte
- La disputa comenzó porque él la golpeó a ella por estar leyendo la Biblia
- El marido cubano mató a su mujer colombiana porque le dijo ‘hijo de p…”
A Ana Sofía Martínez Campos le gustaba mucho leer y últimamente se había apasionado por la Santa Biblia, el libro más famoso y vendido del mundo. A pesar de que eso no tiene absolutamente nada de malo, a su marido le pareció todo lo contrario. Al parecer odiaba la idea de que ella podía convertirse en una religiosa más.
Iván Reyes Jiménez, de 50 años, detestaba tanto eso, que el pasado 1 de enero se dejó ganar por su ira y le tiró una pesa de 10 libras a su esposa al ver que estaba acostada con el Libro Sagrado en mano. Su osadía no le cayó nada en gracia a la mujer, que de inmediato se paró y le dijo en voz alta “hijo de la gran p…”. Iván se enfureció al escuchar que se sacaron a relucir a su mamá.
La golpeó con todas sus fuerzas hasta matarla

De inmediato se desató la tercera guerra mundial en ese hogar de la ciudad de Gainesville, Georgia y, como era de esperarse, venció el más fuerte de los dos. Iván, un reconocido taxista cubano del condado de Hall ganó esa batalla tras quitarle hasta el último respiro a su esposa colombiana luego de pegarle en la cabeza en múltiples ocasiones.
En esa misma cama donde estaba leyendo la Biblia quedó el cuerpo de Ana tirado. Cuando los familiares de la suramericana la encontraron al día siguiente luego de que ella no les contestara ninguna de sus llamadas ni mensajes, llamaron al 911 y de inmediato, se emitió una orden de arresto en contra de su pareja como principal sospechoso del crimen.
¿Se le cayeron las pesas siete veces?

En su declaración inicial tras haber sido capturado y acusado de homicidio y asalto agravado, Iván declaró que ese día estaba bajo la influencia del alcohol y que, en efecto, se enojó porque ella estaba leyendo la Biblia y que mientras discutían al respecto, la pesa con la que él se estaba ejercitando “se le cayó accidentalmente sobre su amada mujer”.
Sin embargo, los investigadores a cargo del caso lo desenmascararon la semana pasada ante un juez estatal de la Corte Superior de Hall al presentar evidencias de que antes de que la mujer perdiera la vida había recibido siete golpes en la cabeza, todos al parecer con el mismo objeto. ¿Será que se le pudo caído ese número de ocasiones la pesa a Iván?
“Necesito un abogado porque soy culpable”

El detective Richard Sinyard de la Oficina del Alguacil de Hall citado por el diario local The Times afirmó que, tras verse acorralado, el taxista cubano con la ayuda de un intérprete porque no habla suficiente inglés, declaró ser culpable de las acusaciones en su contra y pidió ser representado cuanto antes por un abogado.
Las autoridades creen que, aunque a lo mejor el caribeño sí estaba el día de los hechos de alguna manera intoxicado, tampoco les parece que se encontraba completamente incapacitado, como para perder la noción de lo que estaba haciéndole a su mujer el día del crimen, hasta llegar al punto de cegarle la vida.
Crónica salen a la luz los detalles de una horrenda muerte: la pareja vivió un infierno durante casi un año

Iván también confesó que su reacción fue producto de la cólera que sentía desde hacía mucho. Dijo que la relación entre ambos fue siempre problemática y que esos nueve meses que estuvieron juntos, nunca logró ser feliz. Lo que no dijo fue si creía que su esposa también era infeliz o no. A lo mejor suponía que ella sí estaba pasándola bien.
La policía logró recuperar la ropa ensangrentada de la mujer, pues hasta se tomó el tiempo de cambiarla tras matarla. Reyes Jiménez les informó a los investigadores que la había escondido en la parte trasera de uno de los armarios. Triste final para una mujer. Gracias por leer mi crónica de hoy en MundoNow Hasta la próxima.
¿Te gustó este artículo? ¡Compártelo!
¡No te pierdas las noticias!
Suscríbete y recibe lo más importante directamente en tu correo





Comentarios 0
Sé el primero en comentar