• La Cámara de Representantes aprobó el acuerdo para poner fin al cierre de Gobierno más largo en la historia de Estados Unidos, tras 43 días de parálisis por desacuerdos políticos.

La Cámara de Representantes del Congreso de Estados Unidos aprobó este miércoles un acuerdo histórico que pone fin al cierre de Gobierno más largo registrado en el país, tras 43 días de parálisis institucional debido a desacuerdos entre republicanos y demócratas.

El proyecto de ley, que busca reabrir las agencias federales y restablecer el funcionamiento normal del Gobierno, fue aprobado con una votación ajustada de 222 votos a favor y 209 en contra.

El cierre de Gobierno más largo en la historia finaliza

La medida contó con el apoyo de seis demócratas y el rechazo de dos republicanos, reflejando las divisiones políticas que marcaron el prolongado cierre.

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La propuesta había sido adelantada el lunes por el Senado y fue remitida al Despacho Oval, donde el presidente Donald Trump anunció una conferencia de prensa a las 21.45 hora local (2.45 GMT) para firmar el acuerdo y formalizar la reapertura del Gobierno federal.

Contexto de la crisis

El cierre de 43 días se originó por un desacuerdo presupuestario entre la Casa Blanca y el Congreso, principalmente en torno a los fondos destinados a la seguridad fronteriza.

La falta de consenso provocó la suspensión parcial de operaciones en múltiples agencias federales, dejando a cientos de miles de empleados públicos sin salario durante más de seis semanas.

Durante este periodo, sectores clave como el transporte aéreo, la administración tributaria y los parques nacionales enfrentaron fuertes limitaciones.

Además, se produjeron manifestaciones y demandas por parte de trabajadores federales afectados, lo que aumentó la presión política sobre el Congreso para alcanzar un acuerdo.

El impacto económico del cierre fue considerable, con estimaciones que apuntan a pérdidas millonarias por el retraso en servicios y contrataciones gubernamentales.

En términos políticos, el estancamiento se convirtió en uno de los episodios más tensos del mandato de Trump. Al exponer las dificultades para lograr consensos en un Congreso dividido.

¿Qué sigue?

Con la aprobación de la Cámara y la inminente firma del presidente, el Gobierno federal retomará de inmediato sus operaciones.

Los empleados públicos podrán reincorporarse a sus labores y recibirán los pagos atrasados acumulados durante las seis semanas de cierre.

El acuerdo representa un paso hacia la normalización institucional, aunque las tensiones entre ambos partidos no desaparecen.

Persisten diferencias sobre los mecanismos de financiamiento y las prioridades presupuestarias, que podrían volver a generar bloqueos en el futuro.

La firma presidencial ante las cámaras simboliza el cierre oficial del episodio, pero también deja abierta la reflexión sobre los costos políticos, económicos y sociales de una estrategia de confrontación que paralizó al país durante más de un mes.